Tuesday, September 2, 2008

CONVOCATORIA EXPOSICION POR LA LUCHA, LA MEMORIA Y LA JUSTICIA


GARI
Grupo por un Arte Revolucionario Independiente
Convoca:

A los artistas emergentes y consolidados a participar en
LA EXPOSICIÓN POR LA LUCHA, LA MEMORIA Y LA JUSTICIA

1968 AÑO REVOLUCIONARIO
2 DE OCTUBRE NO SE OLVIDA
para conmemorar el cuarenta aniversario del ‘68, año en el que el movimiento estudiantil en México marca un hito en la historia, y sus justas demandas por el fin al autoritarismo y la explotación económica en México fueron aplastadas por órdenes directas y precisas del estado mexicano, sirviendo a los intereses del orden capitalista internacional. Cientos de estudiantes y trabajadores fueron asesinados y desaparecidos por luchar por un justo fin.

1968 fue un año revolucionario cuando la lucha contra la opresión y la explotación capitalista internacional pronto desembocaría en Argentina con el Cordobazo y en Italia con el Otoño Caliente; Cuando estudiantes y obreros dan la lucha por la toma del poder contra la burguesía francesa, 1968 es el año de la ofensiva Tet en Vietnam donde muestran que el imperialismo nada puede hacer contra los trabajadores y los campesinos organizados.

El ‘68 no es ajeno a nuestra realidad, ahora la represión se da en Oaxaca, Atenco, Lázaro Cárdenas Michoacán, tierra caliente de Guerrero y a lo largo y ancho del país. Antes los presos políticos eran Vallejo, Campa, Siqueiros y Revueltas, ahora son Ignacio del Valle, y la dirección del Frente de los Pueblos en Defensa de la Tierra y la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca. Ahora los desaparecidos son Lauro Juárez, Edmundo Reyes Amaya, Gabriel Alberto Cruz Sánchez, y una larga lista de activistas. Antes eran los artículos 145 y 145 bis del código penal y el batallón Olimpia, ahora son los policías y militares secuestradores y narcotraficantes y el aplastamiento de toda lucha política y social. El ejército y la policía en las calles no esta para dar seguridad a los ciudadanos sino para mantener un (des)orden social injusto en beneficio de capitalistas nacionales y extranjeros y a un gobierno que se dedica al robo descarado, y a la venta de los recursos del país. el mismo ejército que en 1968 asesinó a los estudiantes y obreros asesina a los luchadores políticos y sociales actualmente.

Bases

1 Podrán participar todos los artistas visuales con obra alusiva al tema.

2 Cada autor podrá registrar PARA SU SELECCIÓN un número ilimitado de obras.

3 Las obras podrán ser de las siguientes disciplinas: Obra Tridimensional, Fotografía, Gráfica, Pintura, Dibujo, Multimedia, Video (en estas dos ultimas el artista deberá contar con equipo para la proyección de su trabajo).

4 Las piezas seleccionadas deberán acompañarse de todos los elementos necesarios para su montaje.

5 Las obras podrán ser piezas efímeras bajo cuenta y riesgo de quien las presente.

6. La recepción de obras será a partir de hoy y hasta el día miércoles 26 de septiembre de este año 2008 en la galería de la Casa de la Cultura de Playas (Cortijo San José)

6 Las obras seleccionadas serán expuestas en la galería de la CASA DE LA CULTURA DE PLAYAS y en la Escuela de Artes de la UABC el día 2 de octubre permanecerán en exhibición hasta el día 2 de noviembre de este año 2008 deberán tener los datos generales del autor, teléfono y/o correo electrónico para su futura devolución si así lo desean los autores de la obra.


Septiembre del 2008


GARI

grupoarterevolucionarioindependiente@hushmail.com

Monday, August 25, 2008

Tijuana Identidad, Santiago de Cuba

IDENTIDAD TIJUANENSE EN EL XXVIII FESTIVAL DEL CARIBE,
DE SANTIAGO DE CUBA


Por Enrique G. Castel
Grupo por un Arte Revolucionario Independiente

Con la vista puesta en el horizonte latinoamericano se llevó a cabo la XXVIII edición del Festival del Caribe, en Santiago de Cuba, del 3 al 9 de julio pasado. Con la presencia de delegaciones de intelectuales y artistas de todas las disciplinas, provenientes de Venezuela, Colombia, Haití, Honduras, Puerto Rico, Costa Rica, República Dominicana, entre otros, la también llamada Fiesta del Fuego tuvo como invitado especial al Caribe mexicano, por ello también acudieron representaciones de Yucatán, Tamaulipas, Quintana Roo, Campeche y Tabasco, además de Coahuila, Durango, Jalisco y Baja California, estados que si bien no están bañados por las aguas de ese mar, reconocen que el Caribe está por encima de una costa palpable. En palabras de la poetisa cubana Teresa Melo, el Caribe se asume como “un espacio cultural de la mente” y que nos reúne, más que nada, en busca de la unidad de los pueblos y en defensa de las culturas con las que nos identificamos.
La delegación proveniente de Baja California asistió sin una idea clara de qué encontrar en este festival. Algunos de nosotros asistíamos por primera vez a esta ciudad caribeña, otros, sin una noción clara sobre Cuba, país vilipendiado y satanizado por los medios masivos de nuestros países capitalistas. Nos encontramos con una Cuba muy golpeada por un bloqueo económico criminal que lleva casi cincuenta años; también debilitada por la carga que representa una burocracia parasitaria que en nombre de la lucha contra el imperialismo se mantiene, pesada también, sobre las espaldas del pueblo cubano. Mucho hay que defender en Cuba, pero es claro que esto no se hará con los métodos de la burocracia, lo que urge ahora es que los obreros y los campesinos internacionalistas tomen el poder en oposición real al imperialismo y a toda intromisión capitalista, pero también a la farsa estalinista de la “coexistencia pacífica” y del “socialismo en un solo país”.
Acostumbrados a experiencias tan terriblemente “higiénicas” y aplastantemente ficticias de nuestros países “civilizados” y domados, meros tubos de ensayo para quienes todo lo quieren ver y controlar, nos encontramos con la experiencia real del Caribe, tan “salvaje”, tan felizmente humana y viva como la sensualidad que llevan los y las santiagueras en su caminar. Santiago, Sierra Maestra, Parque Céspedes. Santiago trova, guaguancó y ron. Cuba orgullosa y altiva, resiste, reminiscencias de Benedetti, No te salves; Cuba tus cinco héroes presos en las mazmorras, en la barriga de la bestia, guantanamera, guajira…guantanamera, con el puñal clavado en tu costado, gitmo terrorista, centro de tortura; Nau y Morgan reencarnan, los piratas aún frotan sus manos y babean por tí.
A contracorriente de nuestra generación posmoderna, cínica y cobarde, tan necesitada de, “encontrar la idea por la cual sea capaz de vivir y morir” como dijo Kierkegaard, acudimos al Festival del Caribe respondiendo a un llamado por la defensa de la identidad cultural, a través “del Caribe que nos une”, y por un mundo mejor al que nos ofrece la globalización, capitalismo

tardío, decadente que arrasa con todo lo que no produce ganancias, y que odia particularmente a las culturas distintas.
Baja California ofreció al festival y a sus asistentes lo mejor de sus artistas plásticos locales: Silvia Galindo llevó su obra al Teatro Heredia; Antonio Escalante y Luis Garzón –santiaguero e hijo adoptivo de esta tierra tijuanense– expusieron sus pinturas y grabados en la Galería Universal; Claudia Rodríguez, Chantal Peñalosa, Roberto Zea, Juan Villavicencio y Carolina Castañeda expusieron en el histórico Museo Emilio Bacardí Moreau. Esta última exposición titulada “Tijuana Identidad” mostró el contexto, espacio y tiempo en que se encuentra nuestra joven ciudad de Tijuana, que en palabras de Castañeda “se encuentra en un limbo entre las culturas mexicana y estadounidense, pero que se alimenta diariamente por los trabajadores inmigrantes que llegan a la ciudad desde todo el país y América Latina en busca de llegar a los Estados Unidos, creando una interesante síntesis, y fusión que se cristaliza en esta tierra tijuanense, lo que identificamos y llamamos ‘nuestra cultura’”.
En este Festival del Caribe además de hallar una oferta cultural rica y variada, donde nuestros sentidos constataron la música, la danza, la poesía y la plástica, nos encontramos también con otra forma de ver las artes. Cansados hasta el hartazgo de festivales que no son más que muestras de mercantilismo, aunque lleven como apellido las palabras “cultural” o “artístico”, y en contraste con lo que estamos acostumbrados, en el Festival del Fuego nos congratulamos porque encontramos que las artes pueden tener el sentido popular que buscamos, pues las puertas de las galerías y museos estuvieron abiertas a todo público y no sólo al especializado cúmulo de “los mismos de siempre”, rompiendo también, los muros asfixiantes y comerciales que no permiten llevar las artes a los parques, banquetas y calles. Parques, banquetas y calles, así como galerías y museos, que en nuestra gris Tijuana urgen ser pintados también, ahora más que nunca, con los colores del arte que no son más que los colores de las utopías colectivas de la humanidad.

















TIJUANA’S ARTISTIC IDENTITY PRESENT AT THE XXVIII EDITION OF THE FESTIVAL OF THE CARIBBEAN, OF SANTIAGO DE CUBA


By Enrique G. Castel
Group for a Revolutionary Independent Art


With sights set on the Latin-American horizon took place the XXVIII edition of the Festival of the Caribbean in Santiago de Cuba from July 3rd and until July 9th. With the attendance of delegations of intellectuals and artists of all artistic disciplines, and coming from countries such as Venezuela, Colombia, Haiti, Honduras, Puerto Rico, Costa Rica, Dominican Republic, among others; the Festivity of Fire, as it is also known, had as special guest the Mexican Caribbean, with representatives from the states of Yucatan, Tamaulipas, Quintana Roo, Campeche and Tabasco, as well as those native of the states of Coahuila, Durango, Jalisco and Baja California, states that surely are not bathed by the Caribbean waters, but that however recognize this as being above a palpable coast. As Cuban poet Teresa Melo points out, it is considered “a cultural space of the mind” gathering us, more than anything, in a search for the unity of our people and in defense of the cultures that identify us.
The delegation from Baja California went without a clear idea of what would be found in this festival. Some of us visited this Caribbean city for the first time, others, without a clear notion of this country disparaged and vilified by the mass media of our capitalist countries. We found a Cuba severely hit by the blows of a criminal blockade that has lasted almost fifty years; severely weakened also by the burden of a parasitical bureaucracy that in the name of anti-imperialism has kept itself in power over the backs of the Cuban people. There is much to defend in Cuba, but clearly this will not be done with the bureaucracy’s methods, what is urgent now is for the internationalist workers and peasants to take power in true opposition to imperialism and capitalist intervention, but also against the stalinist farce of “peaceful coexistence” and “socialism in one country”.
Accustomed to the experiences of our “civilized” and tamed countries, always terribly “hygienic” and overwhelmingly fictitious, mere test tube lives observed by those who want to see all, and control all, we found the real experience of the Caribbean, so “savage” and wild, so happily human and alive as the sexuality that the santiagueros and santiagueras carry in their walk. Santiago, Sierra Maestra, Céspedes Park. Santiago trova, guaguancó and rum.
Cuba haughty and proud, keep resisting, reminiscences of Benedetti, No te salves (Don’t save yourself); Cuba your 5 heroes rotting in the belly of the beast, in its dungeons, guantanamera, guajira…guantanamera dagger driven into your side, terrorist gitmo, torture chamber; Nau and Morgan reincarnate, the pirates still rub their hands and drool over you.
Against the tide of our “postmodern” generation, cynic and cowardly, so needy of “finding the idea for which to live and die for”, as Kierkegaard said, we went to the XXVIII edition of the Festival of the Caribbean, answering the call for the defense of a cultural identity, through “the Caribbean that unites us”, and for a better world, much better from that offered by globalization, late capitalism, decadence that seeks to destroy anything that does not produce profits, and that has a particular hate for the diversity of cultures.
Baja California offered the festival and its audience the best of its local artists; Silvia Galindo took her work to the Teatro Heredia; Antonio Escalante and Luis Garzón –native of Santiago and adoptive son of Tijuana- exhibited their paintings and engravings in the Universal Gallery; Claudia Rodríguez, Chantal Peñalosa, Juan Villavicencio, Roberto Zea and Carolina Castañeda exhibited their works at the historic Emilio Bacardí Moreau Museum. This last exhibition titled “Tijuana Identidad” (Tijuana Identity) spoke of the context, space and time in which the young city of Tijuana is located, as Castañeda stated, “is in a sort of limbo between the Mexican and U.S. cultures, but at the same time is nourished every day by the immigrant workers that arrive to this city from all over Mexico and Latin America in search of crossing the border and arriving to the U.S., creating an interesting synthesis and fusion that crystallizes in this land of Tijuana, what we consider to be ‘our culture’”.
This Festival of the Caribbean not only provided a rich and diverse cultural setting where our senses experienced music, dance, poetry and plastic arts, but also other ways to experience the arts; sick and tired of festivals that do not surpass mere mercantile transactions and displays, even though they may carry with them the suffix “cultural” or “artistic”, in contrast to what we are accustomed to, in the “Festival of Fire” we confirmed that the arts can have the popular meaning that we seek, where the doors of galleries and museums were opened for the public, for all, and not only to the pile of “same old people”, breaking down as well the asphyxiating walls –commercial as well- that do not permit the arts to be taken to the parks, sidewalks and streets. Sidewalks and streets, galleries and museums that our dark gray Tijuana desperately begs to be painted, today more than ever, with the colors of art, which are nothing more and nothing less than the colors of humanity’s collective utopia.

Llamado a la conformación del Grupo por un Arte Revolucionario Independiente

Llamado a la conformación del
Grupo por un Arte Revolucionario Independiente


El viernes 16 de mayo de 2008 se llevó a cabo un foro en la Casa de la Cultura de Tijuana, cuyo tema central fue la actual violencia que padece la ciudad de Tijuana, y tuvo como moderador Roberto Rosique, artista plástico. El evento contó con la asistencia de gran parte de la comunidad artística de la ciudad que abarca las disciplinas de la plástica, la música, la danza, y el teatro.
En este foro fueron surgiendo una serie de propuestas interesantes, aunque también algunas sumamente difusas y contradictorias; lo que denota una falta de claridad en cuanto al carácter de esta violencia, entendible por la desesperación que siente la comunidad artística tijuanense y la población local en su conjunto. Un representante del Foro Cultural Ciudadano (FOCUC) habló de hacer un llamado, un “SOS por Tijuana” a la ONU; otros hablaron de llevar a cabo actividades artísticas que señalen el hartazgo actual que sentimos, y denunciar la “incompetencia gubernamental” para combatir la violencia que se manifiesta en balaceras y secuestros diarios.
Al consenso llegado sobre la necesidad de continuar reuniones para llevar a cabo acciones organizadas, debe señalarse también la necesidad de una mayor discusión para saber con mayor claridad a qué nos enfrentamos y con quién nos podemos organizar y participar, ya que en la búsqueda de la unidad no se puede perder independencia con respecto a aquellos que son parte del problema que vivimos. Es necesario saber que el gobierno, en sus tres niveles, no simplemente es “incompetente”, sino que es partícipe y responsable del narcotráfico y del secuestro, que la corrupción llega hasta los niveles más altos, que quienes llegan al poder ven al “servicio público” como gran negocio, tienen al narcotráfico y al infaltable pago mensual por “plazas” como beneficio y estímulo para disputar tal nombramiento público. Padecemos precisamente los frutos y la extensión de la narcopolítica en todos los ámbitos sociales y económicos.
De allí, la necesidad de una independencia absoluta del Estado. Lo mismo debe decirse de la iniciativa privada, los empresarios están metidos hasta el cuello en el narcotráfico, sería hipócrita el negarlo. ¿Hasta dónde llega realmente el poder del narco, del lavado de dinero? ¿Cuantos empleos locales dependen del narcotráfico, o de las ligas con estos “respetables empresarios”? Por ello, la comunidad artística debe ser firme, tajante, no aceptar ni un centavo, ni un subsidio o donación (deducible de impuestos claro), para evitar cualquier intento de manipulación.
Sabemos que es muy difícil hacer a un lado la mentalidad de que el artista es el decorador de interiores, el bailarín que ameniza las fiestas de empresarios. No queremos que esto se vea como un simple carnaval de artistas contra la violencia. Siempre habrá quien busque manipular un movimiento, quien busque venderlo, limpiándole la cara a los propios responsables de la violencia. No queremos, no podemos, ser organizadores de marchas contra la violencia que tengan a la cabeza al funcionario en turno, sino todo lo contrario, éstas deben dirigirse contra los corruptos y los criminales que se benefician de la actual violencia.
Si queremos llegar a alguna solución, o simplemente dar un paso hacia ella, es necesario llamar a los cosas por su nombre, señalar claramente que el Ejército no es ningún remedio, aunque la publicidad estatal y la de sus acólitos los apunten como verdaderos salvadores, como los “únicos limpios”. Hay que señalar el peligro que el Ejército entraña en la calle; no sólo es indispensable apuntar que se trata del mismo ejército que asesinó a cientos de estudiantes en 1968, y a cientos de luchadores sociales durante la Guerra Sucia de los años setenta y ochenta del siglo pasado; el mismo que siguen padeciendo las comunidades rurales de los estados de Chiapas, Guerrero y Oaxaca.
Los pobladores de estas regiones saben perfectamente lo que es tener un ejército que actúa como represor, como ejército de ocupación. ¿Qué ocurrió en Veracruz con la anciana indígena Ernestina Ascensión Rosario? El gobierno habla de muerte por “gastritis” cuando en realidad fue una violación tumultuaria llevada a cabo por soldados. ¿Qué hay de las familias enteras, desarmadas, asesinadas en Sinaloa? La lista es interminable. ¿Cuántas decenas de miles de soldados trabajan ahora directamente para el narco? ¿Hasta que punto el narcogobierno maneja el trasiego de drogas utilizando a los soldados, con sus uniformes verde o con aquellos restos del Desert Storm donados por el patrón imperial? Hay que aprender de la historia para no condenarnos a repetirla, Huerta no se olvida. Veamos también la historia reciente de los países que han sido tomados por “sus” ejércitos, las cifras de muertos y desaparecidos se cuentan por miles: Guatemala, 50 mil; Argentina, 30 mil; Chile más de siete mil y un millón de exiliados; miles más en Brasil, Uruguay. No es esto lo que queremos.
Tampoco es solución hacer un llamado a los “cascos azules” de la ONU, ya que esta organización representante de todos los gobiernos, esta guarida de ladrones que avala la invasión genocida de Estados Unidos en Corea, que reconoce al estado terrorista de Israel, y que desarma a Irak previo a la invasión imperialista (solo unos ejemplos), no puede más que robarnos aún más de las pocas libertades que tenemos. Pobre de aquél que quiera tener a los cascos azules del narcoparagobierno colombiano, o del genocida estadounidense en nuestras colonias, nos pueden conducir al abismo.
La raíz del problema del narcotráfico, del secuestro y de la violencia es mucho muy profunda, radica no sólo en la participación activa de los gobernantes y los “respetabilísimos empresarios”, va mucho mas allá, llega hasta el centro de un sistema político y económico que ejerce violencia diariamente contra la gran mayoría, contra las masas trabajadoras que viven en la miseria, que apenas comen, que no tienen acceso a servicios de salud, que no pueden estudiar.
Vivimos también en una sociedad que tiene como medida al éxito el dinero, la acumulación de bienes, exprimiendo al obrero, aplastándolo. El dinero a como de lugar, como sea. Sufrimos un gobierno nacional que llega al poder “haiga sido como haiga sido”, que se mantiene con base en la violencia, con el Ejército y la policía en las calles, reprimiendo toda disidencia política, saqueando y vendiendo al país, y al mismo tiempo sumiso al imperio estadounidense.
¿Qué sociedad puede resultar de esto? Ya estamos viviendo en una sociedad de rateros, de arrastrados, de cobardes, de narcotraficantes, asesinos y secuestradores, a imagen y semejanza del gobierno y los empresarios. No hay salida dentro del sistema actual, el narcotráfico y el crimen generan mucho, demasiado dinero. Nunca dejarán este negocio, simplemente buscarán engañarnos y esconderlo. El gobierno y los empresarios tuvieron su oportunidad, son un fracaso absoluto, el país está en ruinas, hay una crisis mundial del capitalismo, la sociedad actual se tambalea, la clase en el poder debe hacerse a un lado, o será hecha a un lado.
El artista, por su posición privilegiada, por las herramientas que posee, debe ser la conciencia crítica, intransigente de la sociedad, no debe depender de los patrones y su gobierno, sino buscar la fuerza social del trabajador, principal víctima de la violencia de este sistema, principal interesado en un cambio real, verdadero, de raíz. Cambiar al mundo, dijo Marx; transformar la vida, dijo Rimbaud. No podemos ser tan miopes al pensar que la violencia sólo se ejerce contra aquél que es secuestrado y asesinado en la calle; la violencia se ejerce a diario, local y mundialmente mediante el hambre y la miseria, se ejerce saqueando las riquezas naturales de los países, entregando y privatizando el sector energético.
Contra la violencia diaria que padecemos, producto de un sistema económico y social en decadencia, hacemos un llamado a los trabajadores del arte, a la comunidad artística e intelectual de Baja California, a la organización, a la acción conciente y concientizadora, para luchar por una nueva sociedad, formemos el Grupo por un Arte Revolucionario Independiente.

Tijuana, B.C., mayo de 2008.
Comité Organizador